cuenca de aguaEntonces abrió Dios la cuenca que hay en Lehi; y salió de allí agua, y él bebió, y recobró su espíritu, y se reanimó” Jueces 15: 19
Después de una gran batalla y de matar a mil filisteos él solo, Sansón estaba muy cansado, desfallecía de sed. Su ánimo se había reducido, su espíritu estaba agotado. Pero Dios le abrió una cuenca, aguas vivas salieron de ella. Sansón bebió y recobró su espíritu y se reanimó.
Los ungidos de Dios también se cansan, los síntomas de un cansancio espiritual son poco ánimo y un espíritu un tanto apocado. Sin embargo Dios ha provisto la solución para esta situación: Ha abierto una cuenca enorme por medio de Su Hijo Jesucristo para todo aquel que cree.
Tu puedes beber las aguas del Espíritu, son aguas de vida, aguas que te reanimarán y recuperarán tu espíritu. No dejes de beber de esas aguas, llénate cada día. La lucha diaria puede cansar, pero el Espíritu te vivifica.

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