Una de las más extraordinarias buenas noticias que la Palabra de Dios tiene para nosotros es que siendo Jesús nuestro Sumo sacerdote quien traspasó el velo, es decir los cielos; podemos entonces acercarnos confiadamente al trono del a gracia para hallar gracia delante de Dios.

No es por nuestra conducta, no es por nuestras obras religiosas, no es por nuestro comportamiento; sino por la obra sacerdotal de Jesús, quien ofreció el sacrificio de redención por todos nosotros, Su propio cuerpo como cordero; que hoy podemos hallar gracia delante de Dios. Sí, todo aquel que teniendo fe en esta palabra se acerca al trono de Dios confiadamente, halla gracia delante de Él.

Hallar gracia delante de alguien es maravilloso, porque entonces se cuenta con el favor, la ayuda y cobertura de esa persona. Caer de la gracia es dejar de recibir ese favor, es trato preferencial, esa cobertura.
Hemos hablado de algunos importantes personajes que hallaron gracia:

  • Noé
  • José
  • Moisés

En todos los casos, hallar gracia abrió la puerta para un nuevo tiempo. En el tiempo de Noé ocurrió una destrucción sobre el planeta entero, mientras él y su familia podían estar seguros dentro del arca viendo las estrellas y abriendo un nuevo tiempo de paz y abundancia en la tierra. En el caso de José era un esclavo, pero empezó a disfrutar de todos los bienes de su amo en tanto que los administraba, no era dueño de nada, pero lo disfrutaba todo. En el caso de Moisés se abrió un tiempo de disfrutar la Presencia de Dios con el pueblo durante todo su peregrinaje por el desierto.

Si tú has hallado gracia delante de Dios por tu fe en el sacrificio de Jesús, quiero decirte que un nuevo tiempo de gloria está delante de ti, para el cual debes prepararte, sabiendo que todo lo que hemos visto hasta ahora ya es tuyo, porque has hallado gracia delante de Dios.

Pastor. Rubén Álvarez

Pero hoy quiero introducir a otros tres personajes que nos mostrarán mucho más de lo que significa “hallar gracia delante de Dios”.

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