Dios nos dio a Su Hijo para que por medio de Su obra, por medio de la fe en Su obra, ninguno se perdiera.

Dios nos dio a Su Hijo por amor a nosotros, para que fuera luz a tu vida y las tinieblas se fueran para siempre; para quitar el yugo de tu enemigo de sobre tu cuello y seas libre, para quitar el peso de la carga de tristeza, ansiedad, enfermedad, pobreza, maldición, sufrimientos de sobre tus hombros que tu opresor había puesto y puedas ser lleno de alegría.

Dios no nos dio a Su Hijo para condenar a la humanidad, sino para que la humanidad pudiera ser librada del mal a través de Él. Como lo he dicho muchas veces antes, ninguna persona hoy día va al infierno o vive en condenación a causa de sus pecados, pues todos fueron llevados por Cristo Jesús. Si alguna persona no ha sido libre de toda la obra del diablo y tiene aún un destino de muerte, es por desechar y no creer en el Hijo que nos fue dado.

La dádiva de ese Hijo, es solamente la mas grande prueba de amor que Dios pudiera hacer para ti. Dios te ama, Dios me ama, Dios nos ama.

A %d blogueros les gusta esto: